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Readaptación tras lesión del ligamento cruzado anterior

Hoy queremos hablaros de la readaptación tras lesión del ligamento cruzado anterior (LCA), sin duda una de las lesiones más temidas en el mundo del deporte y la actividad física. Su lenta recuperación tras el proceso quirúrgico, suele provocar largos periodos de baja y la pérdida de algunos de los patrones motores más comunes como la marcha o el salto. La vuelta a la práctica deportiva normal suele estimarse en unos 7 meses después de la operación; sin embargo, investigaciones recientes (Grindem, 2016), han demostrado que, por cada mes que se aplaza el alta deportiva, la probabilidad de recaída baja hasta un 51%. El origen de este tipo de lesiones es, normalmente, la suma de déficits musculares, patrones motores erróneos y descompensaciones anatómicas, por lo que el abordaje debe ser global y multifactorial.

Se presenta así una oportunidad de mejora para el deportista o paciente lesionado a través de la readaptación física. El trabajo de readaptación tras la lesión del ligamento cruzado anterior permite una recuperación completa tras una intervención multidisciplinar en la que tanto el fisioterapeuta como el readaptador cobran un papel protagonista. La tarea de éste último será la de recuperar (y mejorar) la funcionalidad de la rodilla lesionada, no solo trabajando la zona dañada, sino todos aquellos aspectos que puedan tener un efecto indirecto en la movilidad (rango de movimiento de cadera, tobillo y fuerza de la zona central o CORE entre otros). Una vez que la persona lesionada llega a la fase final de su recuperación, el readaptador podrá incluir ejercicios preventivos y de transferencia a los gestos más solicitados en el deporte o en la vida cotidiana para reducir el riesgo de sufrir nuevas lesiones, ya sean recaídas o derivadas de un fallo provocado por la lesión original.

Por tanto, los profesionales encargados de la recuperación y el propio deportista o paciente, deben tener una perspectiva clara de progreso y mejora de las condiciones que acompañan todo el proceso; para ello, propongo un trabajo totalmente individualizado, analizando e intentando solucionar los problemas extraídos en una evaluación previa al comienzo de la readaptación como tal. Se trata, al fin y al cabo, de ¡salud en el movimiento!

Andrés Campoy Miras. Readaptador Físico y Entrenador Personal.