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Como ha afectado el confinamiento a nuestro dolor de espalda

Tras retomar nuestra actividad en la consulta, estamos observando como la mayoría de los casos que recibimos se tratan de dolores de espalda inespecíficos a causa del cambio de rutina durante el estado de confinamiento que hemos vivido en este país.

Son muchos los factores que han sido responsables de este empeoramiento en el estado físico de los pacientes. Así, según los expertos, el sedentarismo, el estrés y el miedo sufridos durante el confinamiento pueden influir en el dolor crónico.

Los dolores físicos han podido ser muy variados, aunque dentro de los más comunes se encuentran el dolor cervical y el dolor lumbar, que según los estudios más recientes, antes de esta situación afectaban al 25% de la población y alrededor del 40% lo habían sufrido en algún momento de su vida.

Esta es una realidad que puede agravarse con el famoso teletrabajo, ya que puede que no se den las condiciones óptimas para una correcta ergonomía postural, como la silla o la mesa que usemos. Pero junto a eso se dan otras circunstancias igual de relevantes, como puede ser la situación en la que se desarrolla el trabajo. De esta forma se ha convertido casi en misión imposible compaginar la vida laboral, familiar y social, que unido a un nivel de carga de trabajo elevado, han incrementado el estrés y aumentado el malestar de las personas que padecen algún tipo de patología o dolor crónico.

Para adentrarnos un poco más en detalles, os contamos el doble mecanismo que produce en nuestra columna el factor del sedentarismo:

  • El mantenimiento prolongado de la postura de sentado conlleva a la pérdida de fuerza de la musculatura abdominal y paravertebral, lo que expone la espalda a que pequeñas sobrecargas (por esfuerzo o posturas) causen dolor.
  • El mantenimiento de esa postura, especialmente cuando no se adopta adecuadamente, incrementa notablemente la presión en el disco intervertebral, facilitando su degeneración o lesión.

En cuanto a la posición que se adopta cuando se trabaja desde casa tenemos que tener en cuenta que, al sentarnos, cambiamos la distribución del peso. Al tener enfrente una pantalla y unas herramientas, como el teclado y el ratón, tendemos a adelantar el cuerpo sobre la columna. Esto provoca una rectificación en la curva lumbar y una cifosis que se muestra en la zona de los hombros. Esta posición no es natural y provoca mayor estrés en los discos intervertebrales. Al final, todo el sistema de la espalda se altera y comienza a hacer esfuerzos en puntos que no le corresponden.

Dos soluciones fundamentales: levantarnos y hacer ejercicio físico

Por mucho que adquiramos una buena higiene postural, al final pasar demasiado tiempo en una posición estática, acabará pasando factura al cuerpo. Es fundamental parar cada cierto tiempo (cada hora como máximo) y movernos un poco. Sería ideal aprovechar esa parada y realizar algunos ejercicios básicos de columna lumbar y estiramientos globales de columna.

Y además, también es imprescindible a lo largo de la semana realizar al menos tres sesiones de ejercicio moderado o intenso para combatir la pérdida de tono muscular ocasionada por las horas de sedentarismo. Este ejercicio que realicemos también tendrá otra serie de beneficios fisiológicos para la salud, pero principalmente, nos ayudará a combatir los dolores y problemas causados por las malas posturas.

Ahora que ya podemos realizar actividad física fuera de casa y estamos retomando poco a poco nuestras costumbres, es un buen momento para tomar conciencia de nuestro cuerpo y ofrecerle todo aquello que necesita para conseguir superar los episodios de dolor de espalda que nos han ido apareciendo a lo largo de este tiempo.

No dudéis en contactar con nosotros, los fisioterapeutas de Clínica Fisioterapia Granada, para resolver cualquier duda acerca de vuestras dolencias, así como con nuestro compañero de Entrenamiento personal, para conocer como debéis retomar la práctica deportiva para evitar lesiones o incrementar el problema. ¡Gracias!

Autor: Adelina Sánchez. Fisioterapeuta.

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